A 3.726 metros de altura estás por por encima de las nubes e incluso por encima del sol naciente (aunque técnicamente no se pueda estar por encima ni por debajo del sol). Eso es lo que se puede ver desde el Monte Rinjani (o Gunung Rinjani por su traducción al Indonesio).

Si me preguntas qué visitar en Indonesia, yo siempre recomiendo Lombok por encima de Bali, ya que es una isla cercana que permanece mucho más intacta. Aunque poco a poco está ganando popularidad y cada vez hay más turistas (como tú y como yo, al fin y al cabo). Si es tu primera vez en Indonesia, te recomiendo leer esté artículo, donde te cuento todo lo que debes saber antes de ir.

Pues bien, Lombok está dominada por este maravilloso parque natural que es Rinjani, al norte de la isla.

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Esta isla es un todo, con la imponente formación montañosa al norte y las playas solitarias al sur. Y mientras tanto, la amabilidad e inocencia de sus gentes (aunque siempre hay algunos que te intentan liar, pero ya hablaremos de eso). Dentro de lo rica y variada que es Indonesia, esta isla es un pequeño ejemplo de ello.

Hay incluso unos cuantos sitios espectaculares en el sur para hacer yoga y surf, pero eso también es otro tema.

Porque aquí vengo a contarte cómo llegar al metro 3.726 de la isla y no morir en el intento.

rinjani

¿Cómo llegar a Lombok?

Puedes llegar al Aeropuerto Internacional de Lombok, pero yo te recomiendo que llegues por mar. Es cuestión de comparar precios y establecer una ruta, pero el aeropuerto indonesio más barato suele ser el de Bali. En mi caso, fui desde Bali a las islas Gili y de las islas Gili a Senggigi (una pequeña ciudad turística que, para mi gusto, no tiene demasiado encanto, pero que es una buena base desde la que moverse a otros puntos de Lombok).

¿Es seguro subir al volcán?

En Senggigi se puede ver el mar, un mercado, un templo y alguna que otra cosa más. Pero no es un lugar en el que te recomiendo quedarte más de una noche. Yo decidí pagar por un paquete completo que incluía transporte, comidas y guía para subir a la cima que ya venía viendo desde hacía días, desde Gili.

Subir un volcán que erupcionó hace unos años no es demasiado peligroso.

Era estación húmeda. Por lo visto lo arriesgado es subir por aquel terreno en estación de lluvias, debido a los desprendimientos y a la inestabilidad del suelo. De hecho, es hasta ilegal guiar a turistas hasta la cima en estas condiciones. Pero bueno, la legalidad y los riesgos en Indonesia no es lo que más preocupa a sus habitantes.

La parte buena de subir durante la estación húmeda, es que apenas encuentras a nadie en el camino. Nosotros solo nos topamos con dos rusos que iban por su cuenta (en mi opinión estaban un poco locos). Yo no te recomendaría subir por tu cuenta a la cima durante la estación de lluvias, a no ser que te desenvuelvas muy bien en montaña, ya que el terreno puede resultar algo peligroso.

Ya pero, ¿cómo subes al monte Rinjani?

Lo dicho, en el “tour” que contraté yo se incluían el equipamiento y las comidas. Es importante, ya que es “casi” obligatorio pasar una noche antes de llegar al pico.

Nosotros empezamos el primer día de dos a eso de las cuatro de la mañana. Las primeras horas, el terreno es bastante plano, aunque algo confuso ya que hay mucha hierba alta. Vimos monos en el camino, un poco más tímidos que los de Ubud, pero conscientes de que quizás sacaban algo de nosotros.

Después, conforme la pendiente empieza a acentuarse, se hace agotador. A unos dos mil doscientos metros se hace un alto por la tarde para montar el campamento. Viento y lluvia es lo que nosotros nos encontramos. Pero también unas vistas maravillosas.

lago monte rinjani

El siguiente día empieza antes de las 3 de la madrugada. Aún nos queda salvar los mil metros que quedan hasta la cima del Monte Rinjani y queremos ver el amanecer desde ahí.

Uno de los ascensos más duros de mi vida. A oscuras. En un terreno de fiabilidad dudosa.

Los últimos metros, eternos, los hago casi sin aliento, helada de frío y sudando al mismo tiempo. Viendo como la cima parece que se aleja cuando, por cada paso que doy parece que me resbalo dos hacia atrás, hundiéndome en la tierra volcánica que se desprende, seca, negra.

Pero el espectáculo vale la pena, con el sol que nace rojo, ardiente bajo mis pies.

La foto está tomada en horizontal

El resto del día lo dedicamos a bajar. Duro también, pero gratificante.

Cuando, unos días después, te encuentras en una de las playas paradisíacas del sur, lo recuerdas como un terreno imposible. De otro mundo.

¿Veredicto? Subir al monte Rinjani es una excursión relativamente difícil pero posible. Y preciosa.

Categorías: VIAJES

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