Para mantenerte sano mientras viajas, lo primordial es mantener tu estilo de vida (si es sano, por supuesto), en la carretera. Cuando viajar no es sólo cosa de un fin de semana en el que cometes excesos, es importante trasladar una rutina saludable a tu día a día viajero. Esto también ayuda a que te mentalices con el exceso de gastos (aunque eso otro tema).

En cuanto a salud se refiere, podemos dividir los pasos a seguir en cinco bloques básicos:

claves para viaje saludable

El tiempo

Perder la noción del tiempo es una idea romántica y atractiva… a mí me encanta. Pero cuando estás viajando, es útil saber qué día es y en qué momento del día te encuentras.

No sólo es importante mantener un ritmo circadiano regular (tu cuerpo está acostumbrado a unos ciclos y es esencial mantenerlos), sino que también es crucial el hecho de seguir un horario más o menos establecido de comidas y buscar un equilibrio en las actividades que programas durante tu día (o noche).

Encontrar este equilibrio puede ser una de las cosas más difíciles de conseguir debido a que:

  • Estás viajando y por lo tanto atraviesas husos horarios, rompiendo ese ritmo circadiano constantemente.
  • Además, puede que necesites pasarte 20h en un autobús casi sin dormir.
  • Tu día es ajetreado: imposible cuadrar comidas.
  • Tu vida viajera está llena de imprevistos, además… para eso viajas, ¿no?

Está claro que viajamos para escapar de una rutina, y de que hay cosas que son insalvables… pero establecer unos estándares para que cuerpo y mente no se vuelvan locos es imprescindible. Así que, para viajar saludablemente:

  1. Si va para largo, trata de acostumbrarte a los ritmos de sol y estrellas del nuevo país en el que estés (esto inevitablemente será duro los primeros días si viajas a latitudes lejanas). Una forma de anticiparse al jet-lag calcular a la hora que llegarás a tu destino y comportarte previamente teniéndolo en mente. Es decir, si llegas de madrugada, procura dormir durante todo el trayecto de avión. En cambio, si llegas al anochecer, intenta estar despierto.
  2. No te saltes el desayuno. No sólo por la energía que te dará para afrontar tu día, sino porque así le indicas al cuerpo que es el momento de empezar el día.
  3. Intenta comer aproximadamente a las misma horas del día, aunque sea un snack.
  4. Programa actividades para tu día (aunque no olvides dejarte llevar algunas veces, o dar algún giro inesperado a tu ruta).
  5. No te estreses ni intentes abarcar más de lo que puedas. Tómate tu tiempo para disfrutar de tu viaje y de tu vida.

Alimentación

Parece que cuando te vas de viaje tienes que arrasar con todo… pero no es necesario descuidar la alimentación para conocer los sabores que te puede ofrecer el mundo.

  • Bebe principalmente agua (¿en serio necesitas una coca-cola?). Eso sí, asegúrate de que el agua que estás bebiendo es potable.
  • Lo mejor que puedes picar entre horas es fruta. Además, imagínate la de frutas curiosas que puedes descubrir allá donde vayas (y si no, un plátano hará las veces).
  • Evita aquellos alimentos que tengan mucha pinta de megaprocesados (sí, como el mcdonalds). Normalmente tendrán más grasas saturadas y azúcares.
  • Aunque sigue este último punto con cabeza, si sospechas que con la otra opción te puedes contagiar de hepatitis… elige el McDonalds.
  • Prueba la comida local, siempre en proporciones normales, verás como en muchos sitios del mundo una ración normal de comida te parece algo frugal.
  • Cuanto más variado mejor.
  • Escucha a tu cuerpo.

Muévete

No hace falta que te lo diga, ¿no? El ejercicio es esencial para que el organismo se mantenga sano y al loro.

Una forma estupenda de mantenerte ”fit” es establecer una rutina de yoga (sorprendente que aquí hablemos de yoga, ¿verdad?), que es algo que se puede practicar en cualquier parte . Aunque sean unos minutos diarios, una costumbre de este tipo hará que tu cuerpo esté fuerte y listo para todo lo que le tenga el día preparado.

Pero hay muchas otras formas de mantenerse activo en la carretera. A continuación unas cuantas ideas:

  • Haz excursiones.
  • De hecho, apúntate a todas las actividades de aventura que puedas (snorkel, submarinismo, barranquismo… sé creativo).
  • Camina en cualquier ocasión.
  • Piérdete por las ciudades que visites (que es una variante de caminar en cualquier ocasión).
  • Sal a bailar. Seguro que hay fiestas en los lugares a los que vas… aprovecha y conoce una parte más de su cultura.
  • Prueba algún deporte local: como un arte marcial.

Conoce a gente

Y esto es bueno para tu salud en general (pueden recomendarte actividades y alimentos, por ejemplo) como para tu salud emocional.

Mucha gente no contempla este punto cuando habla de salud, pero es algo bastante importante para mantenerte mentalmente sano y animado. (Además, lo dicho, siempre puedes enterarte de cosas útiles como por ejemplo de dónde no beber agua o en qué lugares es mejor ir armado hasta los dientes de antimosquitos porque es un área de la selva donde hay alto riesgo de Malaria).

No, pero ahora en serio, ser un antisocial enfurruñado no te ayuda a ser un viajero sano. Por eso, procura hablar con la gente, con extranjeros y con locales… ¡no hay vergüenza que valga!

Sonríe, intenta dejar los prejuicios de un lado y piensa en lo bonito que es encontrar a gente distinta y de costumbres que podrían ser cuestionables… pero aceptarlas e intentar comprenderlas. Porque sí, puede que sea difícil asimilar que alguien como perro o que alguien lleve un burka… Pero piensa que a ellos a lo mejor les parece raro y asqueroso que tu entres con los zapatos puestos en una casa.

Duerme bien

Sí, un día sin dormir o durmiendo mal lo soporta cualquiera, yo soy la primera que dice muchas veces aquello de ”ya dormiré cuando me muera”, pero por mucho que me pese, dormir es necesario.

Tener un buen horario y descansar las horas que toca, yéndote a dormir cuando oscurece y despertándote al despuntar el sol, hará que tengas energía durante el día.

Y no sólo eso, si no que el sueño te ayudará a regular tu apetito (si es que al final las actitudes sanas se retroalimentan) y a mantener la mente relajada y lista para cualquier reto.

Categorías: VIAJES

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